1- Saludar con dos besos: en España es costumbre saludar a la gente que no conoces con dos besos, algo que en general en el resto de países de Europa no se da.  El origen de esta costumbre proviene de  la época romana en la que se utilizaba el beso como forma de saludo.

 

2- La siesta: ese ratito maravilloso que dormimos después de comer,  se va popularizando entre los extranjeros. Y es que  además de ser muy placentero, está demostrado científicamente que  mejora la salud y la circulación, además de prevenir el agobio y el estrés,  favorecer la memoria y el aprendizaje.

Como curiosidad, Albert Einstein y Winston Churchill eran de siesta diaria. Cuentan que Churchill durante los días de  la Segunda Guerra Mundial trabajaba hasta la madrugada tan fresco, mientras que sus colaboradores quedaban rendidos.

 

3- Fin de año, uvas y campanadas: las doce uvas empezaron a tomarse de manera generalizada en España en la Noche Vieja de 1909, tras un excedente de la cosecha en Alicante. Aunque los burgueses del siglo XIX ya acostumbraban a despedir el año tomando uvas y brindando con champán.

 

4- Los horarios: “Somos de los países europeos que más tarde se acuesta y que menos tiempo dedica a dormir. Parece como si estuviéramos ganando un récord de resistencia vital” explica Inés Alberdi, socióloga de la Universidad Complutense de Madrid.

Lo curioso es que no son los españoles los diferentes al resto del mundo, sino sus relojes. En el momento en que el Sol está más alto en el cielo, es decir, a las 12 del mediodía según la hora solar, los relojes españoles marcan las 13:30.

La causa de este desfase horario se remonta a los años de la dictadura, cuando Franco adelantó sesenta minutos los relojes patrios para estar en sintonía con la hora que Alemania había impuesto en todos los territorios ocupados (GMT+1:00). Hasta ese momento, los españoles habían vivido acordes con el horario del meridiano de Greenwich.

Además del huso horario, el pluriempleo durante los años de pobreza de la posguerra también se ha sugerido como origen de las tardías cenas nacionales y  en la mayoría de los casos, el amplio paréntesis de la comida. Tras la guerra civil, era común tener un trabajo hasta las dos de la tarde, y otro después de comer hasta bien entrada la noche. (hasta aquí texto “Los horarios” en  SINC). Esto explica que el horario laboral actual siga incluyendo una hora y media de tiempo de comida (tiempo aproximado que en época de pluriempleo permitía poder cambiar de un lugar de trabajo a otro) y que se cene a partir de las nueve de la noche (hora en que habitualmente terminaba la segunda jornada laboral).

 

5- Ir de tapas: tapear, salir de pinchos o tapas es muy común en España. Pero ¿conocías su origen? La tapa tal y como se entiende hoy en día nace en la época moderna después del periodo de escasez provocado durante la guerra civil española.

Etimológicamente proviene de la palabra tapar las copas y vasos de vino en las tabernas y mesones con un trozo de pan o con una rebanada de jamón, para evitar que entrasen moscas y mosquitos.

 

 

Foto: Darwin Bell